El día 25 de Marzo me fui a Quimper, es una región que se encuentra al norte de Francia, a unos 300km de París más o menos. Además podemos encontrar la región en la antigua bretaña, donde sucedieron las miles de hazañas de Asterix y Obelix, cerca de la península de Finistérre.
En la primera imagen se puede ver un pequeño ejemplo de la arquitectura tradicional de allí que son las casas con salientes. Se dice que al iniciar la edificación, todas o la mayoría de las familias eran pobres pero aun así la familia la componían muchos miembros, con lo cual la casa que necesitaba debía ser grande o por lo menos espaciosa para que la convivencia fuera la mejor posible. El problema era que el estado les cobraba por el trozo de tierra que le robaban a la calzada para edificar, es decir, cuanto más ancha fuera la casa y más se extendiera hacia el interior de la calle, más caro les saldría pagar esos metro de tierra, así que las familias decidieron ocupar el trozo de tierra que podía permitirse pagar y a partir del segundo piso, la casa se hacía un poco más larga, como eso ya no era terreno de la calzada, el estado no les podía cobrar ese saliente. Y así hicieron todas las casas. 
Lo mejor de Quimper, a diferencia de París, es que las casas son todas iguales, incluso hoy en día se siguen construyendo de la misma forma, usando los materiales con los que fueron construidas siglos atrás, el caso es no romper la estética del pueblo. Y lo han conseguido de hecho.
La catedral, al igual que la mayoría de las catedrales, es el edificio más impresionante e imponente de la ciudad. Mide unos 75 metros más o menos y en su interior podemos encontrar la mejor colección de vidrieras. De esto no pongo fotos, es mejor verlas, son impresionantes.
La gastronomía típica y tradicional de allí se basa en crêps. Son elaboradas a base de harina, azúcar, huevo, etc. y pueden ser tanto dulces como saladas. Las crêps en sí son tan sólo una masa, el sabor realmente se lo dan los diferentes productos que se usan de acompañamiento: desde mermeladas (confitures en francés) hasta huevo, jamón, champiñones, etc. Además de los crêps existen unos pasteles o bizcochos (gäteau en francés) que se hacen con los productos más típicos para los postres como son la mantequilla salada; de renombre en Quimper y el azúcar. Hay dos tipos: el pastel bretón (que lleva mantequilla y azúcar e incluso puede llevar chocolate) y el llamado Kouign Amann (que está hecho a capas, es decir, la primera cada mantequilla, la siguiente azúcar, más mantequilla para la siguiente capa, etc.) este último no se lo recomiendo para los que estén haciendo dietas jajaja.
En cuanto a la vida nocturna, qué menos que decir que me he llevado una grata sorpresa. Desde un principio iba mentalizada con que las discos cerraban pronto, sobre las 2 o así. Pero unos franceses que conocimos gracias al intercambio que hicimos hará un par de meses, nos llevaron a una de las mejores discotecas en las que he estado. Un edificio en forma de C en cuyo centro había una enorme terraza con piscina… perfecta para sofocar el calor del verano. Se llamaba Les Naïades que en bretón (el lenguaje original de allí, aunque ya apenas se habla) significa Las Sirenas.
Una experiencia digna de repetir sin duda.
Un saludo, otro día más y mejor.
Hola!
De casualidad andaba buscando cosas sobre Quimper y tuve la fortuna de encontrarme este pequeño articulo tuyo, me agradó mucho y aunque es corto te agradesco por compartirlo.
saludos! ^^
Soy hijo de Breton, nacido en Panama, mi papa nacio en Quimper y me siento orgulloso de mis raices, es bueno recordar con imagenes la ciudad de Qiuimper, tengo 10 anos que no visito mis familiares, gracias por recordarme lo lindo que es La Bretagne francesa